Junta de Castilla y Leon
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Memoria Histórica

Iglesia de Nuestra Señora

FOTOEl edificio y su entorno

El edificio y su entorno

© Fundación Santa María la Real - CER

La pequeña localidad de Valdegama se encuentra en el extremo nororiental de la provincia de Palencia, muy próxima al límite con la de Burgos. El pueblo se asienta en un pequeño valle cercano al bello paraje de Las Tuerces.

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FOTOVista general del templo

Vista general del templo

© Fundación Santa María la Real - CER

ARQUITECTURA
La iglesia está edificada en sillería arenisca de veta amarilla y grano fino alternándose con algunos sillares de tonalidad rojiza. Del primitivo edificio románico es la cabecera de ábside semicircular cubierto con cuarto de esfera y precedido de tramo presbiteral acodillado con cañón apuntado el único resto conservado. En el exterior, el tambor absidal se articula verticalmente en tres calles mediante dos semicolumnas adosadas que recorren el paramento hasta el alero, sostenido además por canecillos de nacela, salvo dos sumariamente decorados. Una línea de imposta, decorada con tres filas de tacos, recorre el paramento externo del ábside y presbiterio a la altura del alféizar de la ventana abierta en el eje. Quedan restos de otro vano más de idéntica tipología, abierto en el muro meridional del presbiterio y cegado por la adición de la sacristía.
Dos impostas recorren el paramento interno del hemiciclo, una que se corresponde con la exterior abilletada y la otra a la altura del arranque de las bóvedas y con perfil de nacela, continuándose ambas por el presbiterio. El arco triunfal, apuntado y doblado, apoya en pilares con medias columnas en sus frentes coronadas por capiteles vegetales. Cuatro columnillas se sitúan esquinadas en los cuatro ángulos del presbiterio, coronándose con capiteles que alcanzan la altura de la línea de imposta inferior. Su finalidad parece simplemente decorativa.
La caja de muros de la nave, levantada en mampostería y dividida en dos tramos, es fruto de una campaña bajomedieval, al igual que la portada meridional, apuntada y compuesta de arco liso y arquivolta abiselada. Posteriormente se abrió en el muro septentrional una dependencia con función de baptisterio, abovedada y destacada en planta. El resto del edificio, incluidas las bóvedas de la nave -de crucería simple de falsos nervios estrellados-, es fruto de intervenciones postmedievales. La sacristía aparece fechada en 1689 por una inscripción situada sobre la ventana meridional del presbiterio. Al costado meridional de la nave se adosaron el pórtico -con cubierta de madera- a una vertiente soportada por tres columnas de orden dórico y un cuarto trastero fechados en 1612 por una inscripción sobre uno de los escudos de los capiteles. Curiosamente, la espadaña se levanta sobre el muro occidental de dicha dependencia y aunque mantiene una tipología tardorrománica -dos pisos separados por impostas, el superior con dos troneras y remate apiñonado con campanil- su posición a los pies del pórtico y no de la nave es indicio de su coetaneidad con los referidos añadidos del siglo XVII.

FOTOVista del interior

Vista del interior

© Fundación Santa María la Real - CER

ESCULTURA
Lógicamente la decoración escultórica se concentra en la cabecera, con imposta ajedrezada que envuelve los paramentos externos invadiendo también a las semicolumnas, éstas sobre plinto y con capiteles vegetales, de crochets uno y palmetas y acantos que acogen bolas el otro. La ventana absidal es de doble arquivolta, molduradas con bocel entre medias cañas y chambrana abilletada. Los toscos capiteles de las columnillas se decoran uno con un tosco personaje de cuerpo pequeño, brazos en jarra y desproporcionada cabeza y el otro con mascarón tocado con turbante sobre fondo vegetal de tipo andresino. Al interior la ventana repite la estructura descrita salvo que carece de chambrana y las columnas tienen basas con lengüeta. Los capiteles son vegetales de hoja lanceolada con crochets de entrelazo vegetal y bolas respectivamente y ramillete central, siguiendo el modelo de cesta andresina degenerado. La imposta que corre bajo la ventana lleva ornamentación incisa de semibezantes u ovas andresinas, nuevo indicio de la toma de modelos en el cercano claustro de San Andrés de Arroyo.
Son aún visibles restos de otra ventana, abierta en el muro meridional del presbiterio y destruida al construir la puerta de acceso a la sacristía y el vano abierto sobre ella. Por lo conservado parece que repetía la traza de la absidal, aunque se decoraba al exterior con un pequeño tímpano en el que se afrontan dos toscas arpías. Restan tres de sus cuatro capiteles, dos de ellos vegetales de tipo andresino y otro, muy deteriorado, en el que se intuye un personaje con los brazos alzados.
En los ángulos del presbiterio había cuatro columnillas de las cuales sólo se conservan tres con capiteles de hojas lisas con corchets. Por último, las semicolumnas del arco del triunfo apoyan sobre plinto con lengüetas, de bola la de la derecha y los capiteles son vegetales, de hojas lisas con nervio central y cogollos, uno de ellos con ramilletes.
Los canecillos que soportan la cornisa son sencillos, de nacela, a excepción de uno decorado con un tosco atlante y otro con una faz grotesca.
Nos encontramos pues ante esculturas de mediana calidad, acordes con la escasa entidad del edificio, aunque alguna de las piezas, como los capiteles del interior de la ventana absidal, alcanzan un cierto refinamiento, debido sin duda al modelo andresino del que se inspiran, lo cual ayuda a establecer una cronología en un momento avanzado dentro del siglo XIII.

Enciclopedia del Románico - Fundación Santa María la Real