Junta de Castilla y Leon
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EL AUGE DE AGUILAR DE CAMPOO

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© Fundación Santa María la Real

En este punto, plena Edad Media, llegamos a la importancia de Aguilar de Campoo y al inicio de la formación de la Merindad que lleva su nombre. Con el paso de los años Aguilar va ganando en importancia. Es la heredera de un antiguo territorio ocupado por los cántabros.

De esta manera la importancia de antiguos lugares como el monte Bernorio, el monte Cildá e incluso la gran capital de los cántabros en todos sus momentos históricos, Amaya, va poco a poco a parar a la villa de Aguilar de Campoo, que se legitima como cabeza de la futura Merindad, si bien es cierto que con anterioridad nunca había tenido excesiva importancia. En esta localidad se suceden diversos acontecimientos de importancia histórica, lo que unido a un auge económico, al aumento de población y también a la importancia de su cenobio, dan lugar al nombramiento como cabeza de merindad.

En el año 1255 Alfonso X el Sabio entregó a la Villa de Aguilar el fuero Real, convirtiéndolo en villa realenga. Este es un documento que concedía el rey a diversas ciudades según su libre criterio, en general para el beneficio del comercio de las mismas y para asentar el poder de la corona frente al feudalismo de la época. El de Aguilar se convirtió en el primer fuero otorgado, junto con el de Sahagún, y supone un primer paso de eliminación del sistema feudal y señorial por otro que da más importancia a la ciudades. De la entrega del Fuero a Aguilar, las partes más importantes son en primer lugar la mención que hace a la Merindad de Aguilar de Campoo, y en segundo a la delimitación de su territorio.

Otro de los aspectos que dan importancia a la villa de Aguilar es la reunión de la Junta General del Reino en el año 1184, con la presencia del rey y de todos los obispos de la corona, donde se acordó emprender la conquista de Toledo, como hecho más relevante.

Texto: César del Valle

Adaptación: Víctor Álvarez

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