Junta de Castilla y Leon
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Memoria Histórica

Ermita de El Salvador

FOTOVista general del templo

Vista general del templo

© Fundación Santa María la Real - CER

Se trata de una construcción levantada en piedra arenisca dispuesta en sillares regulares, salvo el antiguo granero que cobija la portada donde se utiliza mampostería. En planta se aprecia claramente la complejidad de su estructura como consecuencia de los sucesivos añadidos que se hicieron con el paso del tiempo.

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ARQUITECTURA
 A época tardorrománica corresponden la nave, la portada y la espadaña. La cabecera primitiva fue sustituida por otra gótica de testero plano y contrafuertes esquinados siguiendo el esquema de otras iglesias del entorno como Quintanilla de la Berzosa o Barrio de San Pedro. En el lado meridional se construyó una dependencia de dos alturas; la inferior hace las veces de pórtico abierto por dos arcos apuntados, mientras que la superior posiblemente funcionó como granero. La elevación de esta estancia trajo como consecuencia algunos cambios en la disposición de la cubierta y la modificiación del hastial oriental. De esta manera se produce una clara diferenciación entre el viejo muro de sillería correspondiente a los pies de la nave y el añadido posterior de mampostería. Por otra parte, la línea de cornisa, sustentada por canecillos de proa de nave, quedó rota y la ventana románica desplazada. 
 

FOTOPortada

Portada

© Fundación Santa María la Real - CER

La portada se localiza en el lado meridional ligeramente avanzada respecto al muro y formada por triple arquivolta apuntada que se corresponde con tres columnillas a cada lado.
 En época postmedieval se construyó la actual sacristía que se adosó al costado sur de la cabecera.
 Entre la portada y la sacristía se yergue la típica espadaña con doble vano y remate a piñón. Los dos niveles superiores se animan por medio de molduras y chambranas siguiendo la tipología tradicional de la comarca. En el vértice se coloca una cruz calada del tipo de las de Moarves de Ojeda o Nogales de Pisuerga. Su ubicación es un tanto extraña pues no se alza sobre el hastial occidental como es habitual sino que se encuentra desplazada hacia la cabecera, cortando perpendicularmente el muro sur de la nave e incidiendo en parte sobre el arco triunfal. El acceso hasta el cuerpo de campanas se efectua por medio de un cubo donde se aloja una escalera una caracol.
 En el muro norte asparece extradosado el receptáculo cuadrangular correspondiente al baptisterio, así como un pequeño recinto sin cubierta que bien pudiera identificarse con un osario tradicional. En este mismo lado, junto a la cabecera quedan restos de un arco cegado y una moldura superior que debía marcar la línea de la cubierta de una estancia desaparecida, probablemente la antigua sacristía.
 El interior ofrece un espacio bastante diáfano. La nave se cubre con bóveda de cañón apuntado soportada por arcos fajones que descansan sobre parejas de columnillas que ejercen la función de ménsulas, siguiendo la modalidad ya ensayada en la parroquial de Nogales de Pisuerga. A destacar la extraña solución que tiene lugar por la proximidad entre el primer fajón de la nave y el arco triunfal producto de la reconstrucción de la capilla mayor gótica. La cabecera se cubre con bóveda estrellada decorada con emblemas heráldicos y motivos geométricos.

FOTOVista Interior

Vista Interior

© Fundación Santa María la Real - CER

ESCULTURA
 La decoración escultórica de tradición románica se reduce a los capiteles de la portada, a los de las columnillas del interior y a las ménsulas que soportan el primer arco fajón.
 Los capiteles de la portada parecen directamente inspirados en los utilizados en las fases tardías del monasterio de Santa María la Real de Aguilar de Campoo, principalemtne en los de la segunda campaña constructiva del claustro. Están formados por hojas muy planas pegadas al tambor y vueltas en la parte superior.
 Soportando el peso de los arcos fajones de la nave aparecen cuatro pares de columnillas coronadas por capiteles dobles. Aunque su datación es poco diáfana, podemos suponer un margen cronológico próximo a la mitad del siglo XIII dado el empleo seriado y tosco de lo vegetal -fundamentalmente crochets- y de las basas con garras.  El primer arco fajón aparece sustentado por dos ménsulas figuradas de buena calidad: la del lado de la epístola ostenta una máscara humana y la del evangelio una cabeza de león.

Autor del Texto: Pedro Luis Huerta Huerta

Enciclopedia del Románico - Fundación Santa María la Real